En los sueños…
Te encontré en mis sueños. Volvimos a estar juntos después de tantas noches sin hallarnos. Tu sonrisa voluptuosa marcó el camino de regreso. Sentí en mis mejillas esa barbita rala que tanto me gusta. Los recuerdos se tornan reales y la mecánica del inconsciente se plasma en imágenes que los sentidos disfrutan. No hay tiempo ni espacio. En ese mundo de hologramas nada es imposible, siempre regresan los recuerdos de amores pasados. Y vos estuviste en este sueño, me pedías recomenzar nuestra relación y construíamos nuestra casa con olor a cemento y polvo de estrellas; nos reíamos entre ladrillos de un color anaranjado tan vívido que parecían latir, y así, juntos, sin las interrupciones del afuera volvíamos a ser nosotros otra vez. Y estábamos construyendo. Fue un sueño perfecto. El poder de los deseos se manifiesta en forma simple y deja en la mañana un placer fácil de paladear. Ahora queda el despertar y el volver a la realidad. Ahora retornas al mundo de mis sueños. Quizás volvamos a encontrarnos en ese plano astral porque sé que en este otro, en el que comemos, lloramos, respiramos de verdad, no lo haremos. Y vuelve la infantil tentación de marcar tu número, el que debí borrar hace tiempo.
Extraña sensación de vivir en sueños, lo que no fue, es.
¡Cuánto tiempo indagando en la mar del inconsciente! Recuerdo sesiones al diván con el techo oprimiendo el esternón, justamente ahí donde duerme el alma. El alma a veces se queja de dolores, esos que buscan expiar los fantasmas que todos llevamos y que dejamos escondidos bajo la alfombra del vivir. Espectros que nos recuerdan lo que pudo ser y no fue y remolonean para irse y dejar sanar esas heridas.
En ocasiones la mente sufre un clic y como un despertar se atan esos cabos inconexos que aparecen en los sueños. Vos sos vos, con la sonrisa de Pablo, las espaldas de Darío, la nuca del doctor bajo la bata quirúrgica. Vos sos muchos hombres en uno solo. Un patrón físico, un olor particular en la piel, un color de ojos, una masculinidad con pocas palabras y certezas. Así mi inconsciente te construyó y te busca en mis sueños. Busco un amor nuevo en el amor que se fue. Mientras tanto, en la vida diaria, añoro soñar con vos. ¿Dónde estás? Vivir en este estado de constante espera onírica no es vivir. Es esperar el imposible para ocultarme de la vida real. Quizás estés y nos encontremos y cuando así sea no tengas la sonrisa de Pablo, las espaldas de Darío, la nuca del doctor bajo la bata quirúrgica. Quizás descubra el olor de una nueva piel y deje este vos que no sé quién sos.
lunes, 31 de octubre de 2011
jueves, 1 de septiembre de 2011
"La princesita dormida"
Viajando en la mar de los sueños te encontré. Vestías una campera transparente con halos turquesas. Sentí tu perfume al tenerte cerca. Pude oler tu piel que tanto he amado (¿o todavía amo?¿A dónde va el amor que tuvimos?). Reconocí aquellos lunares que ahora ya son míos porque yo los encontré en vos, cuando jugábamos entralazados sin ganas de querer salir de la cama alquilada. Éramos niños enamorados, muertos de sed de nosotros, teníamos sed de amarnos y permanecer juntos sin hablar, compartiendo el silencio y la magia de las almas al chocar. Anoche te encontré en mis sueños y al despertar el tiempo que ya fue se confunde con el hoy,en el que ya no estás y esos lunares dejan de ser míos. Recordé el olor de tu piel y sentí vivir un maldito deja vù con gusto a queja, a dolor, a abandono... Mi hoy es sin vos y ya es hora de que la princesita despierte y deje a los sueños ser sólo eso... sueños.
Viajando en la mar de los sueños te encontré. Vestías una campera transparente con halos turquesas. Sentí tu perfume al tenerte cerca. Pude oler tu piel que tanto he amado (¿o todavía amo?¿A dónde va el amor que tuvimos?). Reconocí aquellos lunares que ahora ya son míos porque yo los encontré en vos, cuando jugábamos entralazados sin ganas de querer salir de la cama alquilada. Éramos niños enamorados, muertos de sed de nosotros, teníamos sed de amarnos y permanecer juntos sin hablar, compartiendo el silencio y la magia de las almas al chocar. Anoche te encontré en mis sueños y al despertar el tiempo que ya fue se confunde con el hoy,en el que ya no estás y esos lunares dejan de ser míos. Recordé el olor de tu piel y sentí vivir un maldito deja vù con gusto a queja, a dolor, a abandono... Mi hoy es sin vos y ya es hora de que la princesita despierte y deje a los sueños ser sólo eso... sueños.
sábado, 11 de junio de 2011
jueves, 9 de junio de 2011
El hoy.

El hoy es ahora. Ahora conmigo y mis sueños e ilusiones que se materializan en dibujos. El hoy en silencios de palabras. El hoy de mirarme dentro y encontrar un corazón que ocupa todo mi cuerpo y mi alma. El hoy solitario y feliz conmigo. El hoy en mi cápsula de tiempo y espacio. El afuera me dice que el reloj corre, aunque no hay tiempo que medir, sólo sensaciones que plasmar en el papel, poesías que leer, gatos que acariciar , canciones que escuchar y amores que añorar...
El hoy me dice que es posible que estés, no sé dónde, no sé cuándo... El hoy brilla como un destello de luz en lo posible... El destello de lo posible es mi hoy.
Tu amarillo león...
Hay amarillos fríos y distantes, hay amarillos alimonados y ácidos. Hay amarillos de soles eternos que energizan el aire. Hay amarillos que Van Gogh capturó para siempre y son sólo de él. Hay otros amarillos, hay otros. Pero el tuyo es el amarillo león, el amarillo de los reyes, el amarillo de tu amor que me acaricia todos los días.viernes, 3 de junio de 2011
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